lunes, 18 de enero de 2010

Soy un codo.

¿Alguna vez has sentido que vives en un mundo paralelo?
Era consciente de ello, pero no de su magnitud.
Cuando nos despedimos, una extraña sensación, llena de melancolía recorrió mi cuerpo. Me encantó hablar contigo. ¿Sabes? Ahora lo pienso y me siento extraña. Yo soy feliz, hago lo que quiero, tengo gente que me apoya y que me quiere. Pero estoy triste y a veces no lo sé.
¿Imaginas un Disneylandia en Palestina? Lo de Palestina es por tu relación directa. A veces siento que vivo en un Disneyland en Palestina, un mundo aparentemente fácil, feliz, sin problemas y ¿por qué no decirlo? Egoísta. Y no me doy cuenta, y en la mayoría de las ocasiones me niego a hacerlo, de qué tipo de mundo hay ahí fuera.
Joder, ¡cómo duele!. ¿Alguna vez te han estirado de la piel de los codos? Dicen que no duele, pero si rajas y la abres, escuece como nada.
Pues bien, soy un codo. Soy un trozo de pellejo tímido y despreocupado.
Siento una enorme angustia, no me centro a pensar qué botón me pulsaste.
Sólo tengo ganas, enormes ganas de un abrazo infinito, y de llorar y de luego reírme de mí.

Busco una canción para descargarme, mañana será otro día, claro que sí: "La lluvia no dura eternamente".
Un abrazo, de esos que reconfortan y nos hace sentir más fuertes. :*
Puedes con todo.

1 comentario:

Ruby Fernández dijo...

Yo también soy un codo, vivo en un mundo paralelo, desde ese mundo me paro a ver el egoísmo de mi alrededor, me paro a llora de impotencia por el no poder hacer nada,porque ya qeudan muy pocos mundos paralelos y poca gente que quiera vivir en ellos siendo consciente del "mundo original" y con pocas ganas de querer cambiarlo...