martes, 3 de junio de 2008

Matemáticas


Qué límite tendrá nuestra caricia
si tiende al infinito del deseo.
Qué ganas de elevarnos , si te veo
al cubo o al cuadrado en avaricia.

Sediento, si despejas el presente
con hielo y derivada cuando toca,
me bebo el logaritmo de tu boca,
amor, al compartirnos sin cociente.

De senos y cosenos el teorema
de dos equis infinitesimales.
Contigo, el resultado del problema.

Así nuestros placeres integrales,
después de que compruebes cómo quema
el beso que te doy sin decimales.

José María García Linares
Oposiciones a desencuentro

1 comentario:

Anónimo dijo...

me gusta. creo que es la segunda vez que visito tu blog jaj. quizá si ponés cosas como esas lo visito más seguido.

ah, soy aquel cuyo sobrenombre empieza con b y termina con e, no con i (como muchos piensan)

berniE